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Revista da Asociación de Enxeñeiros de Telecomunicación de Galicia
Colaboracións

Artigo

Compromiso de conectividad

Una red invisible pero esencial

En un mundo creciente e interconectado, la gestión de infraestructuras críticas como la energía, el agua, el transporte o los servicios de emergencia depende cada vez más de la robustez e inteligencia de las redes de telecomunicaciones.

En Ry en el grupo +O en Galicia trabajamos para garantizar que estas redes sean el soporte invisible pero esencial de una sociedad moderna, segura y sostenible. La Noite Galega das TelecomunicaciónsedaSociedadedaInformación2025 pone justamente el foco en el valor de gestionar infraestructuras trascendentales para que los servicios más importantes en nuestra vida cotidiana funcionen bien y tengan capacidad de reacción ante imprevistos de cualquier dimensión e índole.

Asistimos, además, a una coyuntura clave, donde la tecnología 5G, la inteligencia artificial, el cloud y la ciberseguridad están transformando la manera en que se prestan los servicios esenciales a la población. Desde Galicia ―desde R― intentamos contribuir a esta transformación con proyectos que combinan innovación, compromiso territorial y visión estratégica.

Redes 5G en entornos críticos

Un ejemplo paradigmático es el despliegue de redes privadas 5G en entornos críticos como puertos, hospitales o centros logísticos. Estas infraestructuras permiten una conectividad ultrarrápida,   segura   y   adaptada   a   las   necesidades   de   cada   contexto.

En el caso del Port de Barcelona, MasOrange puso en marcha una red 5G SA ―versión más avanzada de esta tecnología― que permite la coordinación en tiempo real de operaciones marítimas, emergencias y seguridad. Esta experiencia es replicable en Galicia, donde puertos como los de A Coruña, Vigo, Ferrol, Marín o Vilagarcía de Arousa pueden beneficiarse de soluciones similares para responder a cualquier crisis o situación límite con los sistemas de telecomunicaciones más avanzados.

Conectividad en una orografía compleja

Otro eje fundamental es la conectividad rural. Gracias a las dos adjudicaciones del programa UNICO 5G_Redes Activas disponemos de 70 millones de euros hasta finales de 2026 para llevar el 5G a zonas con baja cobertura.

Esto no solo reduce la brecha digital con el entorno rural gallego; también permite que servicios decisivos e imprescindibles —la atención sanitaria, la educación o la respuesta ante incendios— lleguen con garantías a todo el territorio.

De este modo, 250 municipios de menos de 10.000 habitantes se situarán a la vanguardia en redes móviles de última generación. Cuando se complete el plan, que implica la realización de trabajos en unas 1.000 estaciones móviles (100 de ellas de nueva construcción), cerca del 100 % de la población de Galicia estará conectada con la tecnología 5G.

Paralelamente y al hilo de este fundamento de la conectividad plena en el rural, Res el primer operador que dota de una solución 5G convergente fijo y móvil a clientes/as sin fibra en Galicia en 224 municipios gallegos a través de su servicio ‘internet rural’ (mambo Axiña). Otro peldaño más en el desafío de borrar esa brecha llevando las nuevas tecnologías hasta el último rincón de nuestra geografía. Sobre todo a zonas de acceso complicado para la solución óptima de la fibra óptica de última generación de la que, por otra parte, disponen ya más de 1,7 millones de hogares en los 313 ayuntamientos gallegos, prácticamente todos ellos con cobertura de alta velocidad.

Ciudades más inteligentes y resilientes

Una infraestructura digital bien diseñada puede garantizar la continuidad de los servicios esenciales y reforzar la seguridad ciudadana, modelo perfectamente aplicable a ciudades gallegas que aspiran a ser más inteligentes y resilientes. Por eso, en Rtambién tomamos como referencia la reciente selección de nuestro grupo, de MasOrange, para liderar el proyecto de modernización de las telecomunicaciones críticas del Ayuntamiento de Madrid, integrando comunicaciones unificadas, cloud seguro y ciberseguridad avanzada para más de 25.000 empleados/as públicos/as.

Como director de R y de MasOrange en Galicia tengo el honor de liderar un equipo que entiende que la tecnología no es un fin en sí misma sino un medio para mejorar la vida de las personas. Ahí están nuestra red de fibra óptica de última generación presente en todos los municipios de la comunidad, el móvil 4G/5G en el 98/90 % de la población gallega y nuestros centros de operaciones y seguridad, que trabajan 24/7 para garantizar que cada llamada, cada sensor, cada alerta, funcione cuando más se precisa (y sobre todo, entonces).

Situaciones límite y capacidad de reacción

Lo que diferencia de verdad a una red excepcional —y acaso la hace “visible” también excepcionalmente— es su capacidad de reacción en situaciones extraordinarias, críticas o hasta impensables en nuestros días.

La pandemia del coronavirus puso a prueba nuestras infraestructuras de red en 2020. Y en abril de este mismo año el apagón general en la Península Ibérica se volvió a convertir en un auténtico reto para R y para el resto de compañías de telecomunicaciones. El consumo se disparó por la necesidad de comunicación de las personas en tales circunstancias; e hizo falta adaptar los planes de manera progresiva, respondiendo paso a paso a la coyuntura única que se planteaba, con la dificultad adicional de la movilidad de medios.

Desde R y todo el grupo +O hicimos un esfuerzo máximo para llevar energía a los lugares que habían quedado sin aprovisionamiento. Nuestro comité de crisis reaccionó con toda la agilidad posible y activó los planes diseñados para contingencias críticas (pero nunca tan extremas como esta) y todos los servicios de respaldo. De manera paulatina se fue recuperando el suministro eléctrico, poniendo en servicio sus infraestructuras y devolviendo los equipos a su funcionamiento habitual.

Algo tan insólito en la actualidad como una caída general del suministro de energía tal como la que vivimos hace solo unos meses desafió nuestra capacidad de adaptación y respuesta como nunca antes lo había hecho.

En manos de la Ingeniería: precisión y seguridad

Por todo esto, la gestión de las redes requiere, como es obvio, extrema precisión, sincronización y seguridad, cuestiones cruciales en manos de ingenieros e ingenieras de telecomunicación, profesionales que hacen posible que sistemas como el aprovisionamiento eléctrico, la distribución de agua o la coordinación de emergencias funcionen sin interrupciones. Su labor es discreta pero vital.

En Ry en el grupo MasOrange apostamos por una infraestructura invisible, esencial y efectiva. Porque detrás de los servicios públicos y de sus respectivas operaciones críticas hay una red que funciona con exactitud milimétrica. Y hacer de esa red la máxima garantía del funcionamiento de nuestros servicios básicos es el compromiso más importante que tenemos con la sociedad gallega.